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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica"

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LECCIÓN 7 



Nueve veces NO 



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Referencias: 

Éxodo 4-10; 

Patriarcas y profetas, 

págs. 262-278. 



Versículo para 
memorizar: 

"Bendeciré al Señor 
con toda mi alma; 



bendeciré con todo mi ser 

su santo nombre" 

(Salmo 103:2). 



ÍT 7 Objetivos: 

1 / Los alumnos: 

*J H Sabrán que Dios 

está con nosotros 

en cualquier situación. 

Se sentirán contentos 

por la protección de Dios. 

Responderán agradeciendo a Dios 

por estar con ellos todo el tiempo. 






^> 



Mensaje: 

Adoramos a Dios 
cuando confiamos en él 
en cualquier situación. 



Tema del mes 

Mostramos nuestro amor a Dios cuando lo adoramos. 

Un vistazo a la lección bíblica 

Nueve veces Moisés y Aarón le piden al faraón que deje ir a los 
israelitas. Nueve veces el faraón se niega a hacerlo. Cada negación 
da como resultado una plaga. Cada plaga ataca alguna parte de la 
religión egipcia. Dios hace que disminuya la confianza de los egip- 
cios en sus propios dioses y los fuerza a reconocerlo como el verda- 
dero Dios. Los egipcios eligen ignorar a Dios y hacerle la vida más 
difícil a los israelitas. Dios está con su pueblo y los protege de las pla- 
gas. 

Esta es una historia sobre adoración 

Dios da a los egipcios la oportunidad de aprender acerca de él y 
de adorar al verdadero Dios. Aunque les muestra lo inútil que son 
sus dioses, eligen no escucharlo. Nosotros también tenemos que 
tomar una decisión. Cuando elegimos seguir a Dios, podemos experi- 
mentar dificultades, pero Dios estará con nosotros. Él nos ayudará de 
la misma manera como lo hizo con los israelitas. Adoramos a Dios 
cuando confiamos en él. 

Para el maestro 

'Antes de enviar cada plaga, Moisés había de describir su natura- 
leza y sus efectos, para que el rey se salvara de ella si quería. Todo 
castigo despreciado sería seguido por uno más severo, hasta que su 
orgulloso corazón se humillara, y reconociera al Hacedor del cielo y 
de la tierra como el Dios verdadero y viviente... 

El monarca... denunció a los siervos del Señor como impostores... 
Sin embargo, aunque menospreció su mensaje, el poder divino le 
impidió que les hiciese daño. 

El pueblo egipcio estaba a punto de desesperar. Las plagas que 
ya habían sufrido parecían casi insoportables, y estaban llenos de 
pánico por temor al futuro. La nación había adorado a Faraón como 
representante de su dios, pero ahora muchos estaban convencidos 
de qué él se estaba oponiendo a Uno que hacía de todos los pode- 
res de la naturaleza los ministros de su voluntad. Los esclavos hebre- 
os, tan milagrosamente favorecidos, comenzaban a confiar en su 
liberación. Sus comisarios no osaban oprimirlos como hasta enton- 
ces. 

Moisés era considerado como persona venerable entre los egip- 
cios. El rey no se atrevió a hacerle daño, pues la gente le considera- 
ba como el único ser capaz de quitar las plagas" (Patriarcas y profetas, 
págs. 262- 278). 

Decoración del aula 

Vea la lección 5. 



58 LECCIÓN SIETE 



ADORACIÓN 



Desarrollo del programa 



Sección 

Bienvenida 



Minutos 



Actividades 



o 



Permanente Recibir a los alumnos 
a la entrada. Escuchar 
sus problemas o 
motivos de gozo 



Materiales necesarios 

Ninguno 



Motivación 



hasta 10 A. Moscas zumbadoras Ninguno 

B. Oscuridad total Venda para los ojos de cada 

alumno 

C. La tormenta Periódicos 




en 
atiento 



O 



Oración y 


hasta 10 


Compañerismo 


Ninguno 


alabanza* 




Cantos 








Misiones 


Folleto Misión para niños 






Ofrenda 


Recipiente de la ofrenda 






Oración 


Pizarrón o pizarra metálica; tiza, 
o marcador 



Lección bíblica 



hasta 20 



Experimentando 
la historia 



Versículo para memorizar 



Estudio de la Biblia 



Vestimenta de tiempos 
bíblicos, vaso de plástico opaco 
con polvo rojo para hacer refres- 
co, jarra, agua, sapos de juguete, 
matamoscas, animales de juguete 
de material suave, etiquetas de 
papel adhesivo, bolas de papel 
usadas en la sección C de 
"Motivación" 

Papel negro, pluma con tinta 
color plateado o brilante 
Biblias 



©Aplicando 
la lección 



hasta 15 Un Dios inmutable 



Sombrillas o paraguas, dos 
o tres botellas rociadoras 



o 



Compartiendo hasta 15 Confía en Dios siempre Platos de cartón, broches 

la lección para sujetar papel (abrazaderas) 

marcadores. 



En cualquier momento del programa se puede orar o alabar a Dios con un canto. 



LECCIÓN SIETE 59 



ENSENANDO LA LECCIÓN 



Bienvenida 

Dé la bienvenida a sus alumnos en la puerta del aula. Pregúnteles cómo les ha ido 
en la semana. Qué cosas les alegran o preocupan. Pida a sus alumnos que repitan el 
versículo para memorizar de la semana pasada y anímelos a contar alguna experien- 
cia en cuanto al estudio de la lección de la semana pasada. Comiencen con la activi- 
dad de motivación que usted haya elegido. 



o 



Se necesita: 

• venda para 
los ojos de 
cada alumno 



Motivación 

Elija la actividad o actividades más apropiadas para su situación. 

A. Moscas zumbadoras 

Forme dos grupos de alumnos. Diga a uno de los grupos: Ustedes son una 
nube de moscas. Pueden mover los dedos de las manos enfrente y alrededor 
del otro grupo. Pueden hacer el sonido de zumbido, pero no pueden tocar a 
nadie del otro grupo. Diga al otro grupo: Pueden tratar de alejarse de las mos- 
cas. Después de pasado un minuto, cambie los grupos para que hagan exacta- 
mente lo opuesto. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos y espere la respuesta: ¿Cómo se sintieron al tener 
moscas zumbando por todas partes a su alrededor? (Molestos. Queríamos ale- 
jarnos de allí.) ¿Cómo se sentirían si tuvieran una nube de moscas de verdad, 
zumbando en sus oídos y encima de ustedes todo el tiempo? (No nos sentiría- 
mos bien. Sería como una pesadilla.) En nuestra historia de hoy aprenderemos 
que Dios envió una nube de moscas sobre algunas personas y cómo protegió a 
otras. Eso enseñó a algunas personas a confiar en Dios. Y de eso es de lo que 
se trata el mensaje de hoy: 

f — K ADORAMOS A DIOS CUANDO CONFIAMOS EN ÉL 
v — y/ EN CUALQUIER SITUACIÓN. 
Repítanlo junto conmigo 

B. Oscuridad total 

Forme parejas de alumnos y vende los ojos de uno de ellos. Diga a sus alum- 
nos: ¿Pueden ayudar a su compañero a encontrar la puerta de entrada? Dé 
diferentes tareas sencillas según sean apropiadas para su situación. Luego vende 
los ojos del otro alumno de cada pareja. Nuevamente dé tareas sencillas. Vende 
entonces los ojos de todos sus alumnos. ¿Pueden todos encontrar el camino de 
regreso a sus asientos? Cuando estén sentados se pueden quitar la venda de 
los ojos. 



60 LECCIÓN SIETE 



Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos y espere la respuesta: ¿Cómo se sintieron cuando 
uno de los dos podía ver? ¿Cuan fácil era hacer las diferentes tareas? (El com- 
pañero podía ver, pero tenía que confiar en ese compañero.) ¿Cómo se sintieron 
cuando ninguno de los dos podía ver? (Perdición, necesitábamos ayuda, quería- 
mos rendirmos.) En nuestra historia de hoy escucharemos acerca de un tiempo 
de gran oscuridad que Dios envió a algunas personas. Pero Dios protegió a 
otros y les enseñó a confiar en él. Y de eso trata nuestro mensaje de hoy: 

l — \ ADORAMOS A DIOS CUANDO CONFIAMOS EN ÉL 
v — y/ EN CUALQUIER SITUACIÓN. 
Repítanlo junto conmigo 

C. La tormenta 

Prepare con anterioridad bolas de papel periódico más o menos del tamaño 
de pelotas de ping-pong. 

Oscurezca el aula. Pida a sus alumnos que se coloquen de pie en la parte de 
atrás del aula. Diga a sus alumnos: Imaginen que están en una tormenta. Van 
corriendo a encontrar un refugio. Cuando lleguen de regreso a su asiento 
estarán secos y cómodos en casa. Pueden moverse mientras esté oscuro. 
Cuando vengan los relámpagos, deben quedarse inmóviles. (Encienda y apa- 
gue las luces.) Mientras sus alumnos corren, pida a un ayudante que les tire bolas 
de papel periódico. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos y espere la respuesta: ¿A cuántos les pegaron con 
las bolas de papel? ¿Qué pensaron cuando les pegaron con las bolas o le 
pegaron a un compañero? (Me preguntaba qué estaba pasando, estaba confun- 
dido.) ¿Cómo se sienten en las tormentas? (Con miedo, me gustan.) En nuestra 
historia de hoy aprenderemos acerca de una tormenta durante la cual las 
bolas de granizo eran tan grandes, que mataron a algunas personas. Sin 
embargo. Dios protegió a su pueblo de esa tormenta y lo ayudó a confiar en 
su protección. Nosotros también podemos confiar en Dios en cualquier situa- 
ción. Y de eso es de lo que se trata nuestro mensaje de hoy: 

l — K ADORAMOS A DIOS CUANDO CONFIAMOS EN ÉL 

V y EN CUALQUIER SITUACIÓN. 

Repítanlo junto conmigo 



Se necesitan: 

• periódicos 



LECCIÓN SIETE 61 



a 



Lección bíblica 



Se necesita: 

• vestimenta de tiempos bíbli- 
cos para hombre adulto 

• vara para Moisés 

• vaso de plástico opaco 

• jarra o botella grande 

• agua 

• ranas de juguete 

• matamoscas 

• animales de juguete de mate 
rial suave 

• etiquetas adherentes 

• bolas de papel usadas en la 
sección de "Motivación" 



Experimentando la historia 

Personajes: Moisés, 
Aarón, faraón, egipcios 

Elija algunos alumnos 
para que jueguen el papel 
de Moisés, Aarón y 
Faraón. (O use personas 
adultas si así lo prefiere.) 
El resto de los alumnos 
puede representar a los 
egipcios. 



Lea o cuente la historia: 

Moisés viajó todo el camino de regreso a 
Egipto atravesando el desierto de Madián. 
[Moisés camina despacio.] En alguna parte del 
camino se encontró con su hermano Aarón, 
que venía a encontrarlo. [Los dos hermanos se 
abrazan.] 

-Dios me ha enviado a ayudarte, -le dijo 
Aarón. Juntos enfrentarían ahora al Faraón. 

[El Faraón está sentado en su trono. Moisés y 
Aarón vienen hacia él.] Moisés se acercó al trono 
del Faraón y le dijo: -Tengo un mensaje de 
Dios para ti: "Deja ir a mi pueblo para que 
celebre en el desierto una fiesta en mi honor". 

El Faraón le contestó: -¿Quién es este 
Dios? No lo conozco y no los voy a dejar ir. 
[Faraón está muy enojado y mueve negativamen- 
te la cabeza.] 

Faraón despachó a Moisés y a Aarón. 
Entonces mandó a los capataces de los trabajado- 
res israelitas que los hicieran trabajar más duro. 

Cada día Faraón iba a adorar a sus dioses 
al río Nilo. Dios le dijo a Moisés que se encon- 
trara con él allí. Moisés le dijo al Faraón: -Así 
dice Dios: 'Siendo que no dejas ir a los israeli- 
tas, voy a tocar las aguas del Nilo y sus aguas 
se van a convertir en sangre. Todos los peces 
del río morirán". 



Moisés extendió su vara y el agua del río 
se convirtió en sangre. [Moisés extiende su vara, 
toma un vaso opaco que contiene colorante rojo o 
polvo para preparar refresco de color rojo, mete el 
vaso como para sacar agua de la jarra o recipiente 
y hace con ello que se pinte el agua de rojo. 
Muestre a todos la jarra o recipiente con el agua 
pintada.] U Faraón todavía se negó a cambiar 
de idea. [Faraón mueve negativamente la cabeza.] 

Siete días más tarde, Moisés le pidió nue- 
vamente al Faraón que dejara ir a los israeli- 
tas. Nuevamente el Faraón dijo que no. [El 
Faraón mueve negativamente la cabeza.] 

Entonces dijo Moisés: -Así dice el Señor: 
'Voy a enviar una plaga de ranas. Van a estar 
por todas partes, en tu cama, en tu comida, 
en tus hornos". [Lance sapos o ranas de juguete 
entre los alumnos.] Pronio había ranas por 
todas partes. Faraón mandó llamar a Moisés y 
le prometió que iba a dejar ir a los israelitas. 
Pero tan pronto como murieron las ranas, el 
Faraón cambió de opinión. 

Nuevamente Moisés se presentó delante 
del Faraón. Otra vez el Faraón le dijo que no. 
[El Faraón mueve negativamente la cabeza.] 

Moisés dijo: -Dios va a enviar una plaga 
de mosquitos. Y así lo hizo. Los mosquitos 
estaban en todas partes. Los consejeros del 
Faraón le dijeron: -Dedo de Dios es éste. Pero 
el Faraón no quiso escuchar. 

Nuevamente Dios envió a Moisés delante 
del Faraón. Faraón seguía rehusando dejar ir 
al pueblo, así que Moisés le dijo: -El Señor va 
a enviar enjambres de moscas, tantos, que el 
cielo se oscurecerá con ellos. Las casas de 
ustedes van a estar llenas de ellas. No vas a 
tener reposo. [Distribuya matamoscas entre sus 
alumnos.] Y sucedió como dijo Moisés. 

Nuevamente dijo el Faraón: -Voy a 
dejar ir al pueblo, pero no deben ir muy 
lejos. Pero tan pronto como desaparecieron 
las moscas, el Faraón cambió de parecer. [El 
Faraón mueve negativamente la cabeza.] 

Otra vez Moisés le trajo al Faraón un 
mensaje de Dios. Le dijo: -Si continúas 



62 LECCIÓN SIETE 



negándote a dejar ir a mi pueblo para que me 
adore, todos tus animales se van a enfermar y 
a morir. Al siguiente día murió todo el ganado 
de los egipcios, pero todavía el Faraón se 
negó a dejar ir a los israelitas. [Dé a sus alum- 
nos animales de juguete y pídales que los colo- 
quen delante del Faraón.] 

Luego Dios le dijo a Moisés que tomara 
un puñado de cenizas y lo arrojara en el aire 
delante de Faraón. [Haga el movimiento como si 
arrojara algo en el aire.] Muy pronto les comen- 
zaron a brotar a todos los egipcios grandes 
úlceras. [Pegue etiquetas engomadas en los alum- 
nos.] Pero el Faraón todavía no quería escu- 
char. [El Faraón mueve negativamente la cabeza.] 

Luego Dios ordenó a Moisés que le dijera 
al Faraón, que si no dejaba ir a los israelitas, le 
iba a mandar una tormenta de granizo. [Lance 
las bolas de papel usadas en la actividad C de 
"Motivación".] Cuando vino la tormenta, 
Faraón tuvo miedo y le prometió que dejaría 
ir al pueblo de Israel. Pero cuando se calmó la 
tormenta, nuevamente cambió de opinión. [El 
Faraón mueve negativamente la cabeza.] 

Dios envió todavía dos plagas más. Hubo 
una plaga de langostas que devoraron todas 
las plantas verdes. Luego vinieron tres días de 
oscuridad que atemorizaron a los egipcios. 
Pero el Faraón todavía se negó a dejar ir a los 
israelitas. 

Cada plaga atacó a un dios diferente de 
los egipcios. Los egipcios adoraban el río Nilo, 
las ranas y otras criaturas. Dios les estaba mos- 
trando que sus dioses no podían ayudarlos. 

Nueve veces Dios trató de hacer que 
escuchara el Faraón, pero nueve veces el 
Faraón dijo que no. Durante todo el tiempo 
de las plagas Dios protegió a los israelitas. Las 
plagas no los afectaron y ninguno de sus ani- 
males murió. 

Dios puede protegernos a nosotros tam- 
bién, no importa dónde estemos o qué esté 
sucediendo a nuestro alrededor. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos y espere la res- 
puesta: ¿Qué hubieran pensado si hubieran 
sido un egipcio que vivía durante el tiempo 



de las plagas? (Tendría miedo, desearía que 
Faraón dejara ir a los israelitas.) ¿Cómo se 
hubieran sentido al notar que las plagas no 
les estaban cayendo a los israelitas? (Me 
preguntaría acerca de Dios; entendería que su 
Dios era más fuerte que los dioses de madera 
y piedra) ¿Cómo crees que se sentían los 
israelitas? (Tristes por los egipcios; creyendo 
que podían confiar en Dios.) Podemos con- 
fiar en Dios en cualquier situación. Eso es lo 
que dice nuestro mensaje de hoy. Vamos a 
decirlo juntos. 

IV k ADORAMOS A DIOS 

^_ y CUANDO CONFIAMOS EN ÉL 
^ EN CUALQUIER SITUACIÓN. 

Versículo para memorizar 

Recorte 13 siluetas de nube y anote una 
palabra del versículo para memorizar en cada 
una de ellas, lo suficientemente grande como 
para que todos puedan verlo. (No olvide la 
referencia.) Mezcle las nubes y distribuyalas 
entre sus alumnos. (Si su clase es muy grande, 
use más de un juego de nubes. Si su clase es 
muy pequeña, dele a cada alumno más de 
una palabra.) 

Pida a sus alumnos que muestren su pala- 
bra, colocándose en el orden en que deben 
aparecer. Si sus alumnos no se colocan en el 
orden debido, lea el texto y pídales que se aco- 
moden en el orden correcto. Una vez que se 
encuentren en el orden debido, mezcle nueva- 
mente las palabras y repita la actividad hasta 
que todos sus alumnos aprendan el versículo. 

Estudio de la Biblia 

Forme cinco grupos de alumnos. Dé a 
cada alumno un texto. Pida a un adulto 
que los ayude si es necesario. Pida que se 
lea el primer texto. Pregunte a sus alumnos: 
¿Por qué a los israelitas se les hizo difícil 
confiar en Dios? (Habían sido esclavos 
durante tanto tiempo, que ya se les había 
olvidado Dios. Se habían dejado influenciar 
por los egipcios y sus dioses.) Use el resto 
de los textos, pero pregunte: ¿Cómo prote- 
gió Dios a los israelitas? (Las plagas no los 
afectaron.) 



Se necesita: 

• papel negro 

• pluma o mar- 
cador de color 
plateado o 
claro 



Se necesitan: 

• Biblias 



LECCIÓN SIETE 63 



Éxodo 6:6-9 Éxodo 9:25, 26 
Éxodo 8:22, 23 Éxodo 10:22, 23 
Éxodo 9:4-7 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿Qué distinción 
hizo Dios entre los israelitas y los egipcios? 

(Dios protegió a los israelitas.) ¿Por qué hizo 
Dios eso? (Para mostrar que eran su pueblo 
especial. Para ayudar a los israelitas a com- 



prender que podían confiar en él y en sus pro- 
mesas.) ¿Podemos confiar en Dios? ¿Por 
qué? Busca Hebreos 13:8 y Malaquías 3:6. 
¿Qué nos dicen estos textos acerca de Dios? 

(Dios nunca cambia. Podemos confiar en Dios 
hoy.) Vamos a decir juntos nuestro mensaje 
de hoy: 

IV k ADORAMOS A DIOS 

L y CUANDO CONFIAMOS EN ÉL 
r EN CUALQUIER SITUACIÓN 




¿ 



d 




B. 



Oración y alabania M 



Compañerismo 

Comparta los problemas o pesares y los motivos de gozo de los alumnos, según lo han 
expresado al entrar (y si es apropiado). Haga que sus alumnos den a conocer sus experiencias 
con respecto al estudio de la lección de la semana pasada y repase el versículo para memori- 
zar de esa lección. Celebre los cumpleaños, acontecimientos especiales o logros de sus alum- 
nos. Dele una cálida bienvenida a todos los visitantes. 

Cantos sugerentes 

"Alabemos con música a Cristo" (Alabanzas infantiles, n° 1). 
"Canto a mi Jesús" (Alabanzas infantiles, n° 3). 
Te amo mi Señor Jesús" (Alabanzas infantiles, n° 14). 
"Yo tengo gozo" (Himnario adventista, n° 458). 

Misiones 

Cuente una historia del folleto Misión para niños. Enfatice el concepto de adoración 
en esa historia. 

Ofrenda 

Diga a sus alumnos: No importa qué nos suceda o en qué 
situación nos encontremos, nunca estaremos solos. Siempre 
tenemos por lo menos un amigo en el que podemos confiar y 
del que podemos depender. ¿Quién es ese amigo? (Jesús) Hay 
algunas personas que no saben acerca de él y no tienen a nadie 
en quien pueden confiar. Cuando damos nuestras ofrendas 
ayudamos a otros a aprender acerca de Jesús y la forma en que 
ellas también pueden confiar en él. 

Oración 

Diga a sus alumnos: Cuando nos dirigimos a Dios o a Jesús 
en oración, los estamos adorando. Nuestra oración siempre es 
contestada, pero no siempre inmediatamente. La respuesta es 
a veces sí, a veces no y a veces es, espera un poco. Anote las tres 

respuestas en el pizarrón o pizarra. Siempre podemos confiar en 
que Dios contestará nuestras oraciones. Vamos a hacer una 
lista de nuestras peticiones de oración y veremos de qué mane- 
ra nos las va a contestar Dios. Forme pequeños grupos para orar. 
Conserve la lista y refiérase a ella en las próximas semanas. 



Se necesita: 

• recipiente para 
la ofrenda 



Se necesita: 

• pizarrón o piza- 
rra metálica 

• tiza o marcado- 
res 



64 LECCIÓN SIETE 



& 



Aplicando la lección 



Un Dios inmutable 

Llene previamente con agua dos o tres 
botellas rodadoras y ajústelas de manera que 
salga un rocío muy fino. 

Hable con sus alumnos acerca de situacio- 
nes difíciles que enfrenten. Forme dos grupos de 
alumnos. Dé a un grupo las sombrillas o para- 
guas y al otro grupo las botellas con agua. 
Todos los alumnos con botellas con agua deben 
mencionar una dificultad antes de rociar a los 
alumnos del otro grupo. Los alumnos con los 
paraguas deben protegerse y decir: "Dios nunca 
cambia. Confío en que me va a ayudar". Deje 
que los grupos intercambien ahora los papeles. 

Reflexiones 

Pregunte a sus alumnos: ¿Cómo se sintie- 
ron al estar 'bajo ataque "? (No muy bien, 
extraño, gracioso.) ¿Cómo se sintieron al estar 



protegidos con la sombrilla o paraguas? ¿En 
qué se parece esto al cuidado que Dios tiene 
de nosotros? ¿Cómo podemos saber que 
podemos confiar en que Dios nos va a ayudar 
cuando estemos en situaciones difíciles? (Él 
ha prometido que nos ayudará y él cumple sus 
promesas.) ¿Pueden recordar algunas ocasio- 
nes en que Dios los haya ayudado? Invite a 
sus alumnos a contar sus experiencias, pero no 
fuerce a ninguno a hacerlo. Si Dios nos ha ayu- 
dado en el pasado y ha ayudado a nuestros 
amigos, ¿podemos confiar en que nos va a 
ayudar ahora? ¿Cómo lo sabemos? (Dios 
nunca cambia. Él cumple sus promesas.) Vamos 
a decir juntos nuevamente nuestro mensaje 
de hoy: 

l — K ADORAMOS A DIOS 
V > CUANDO CONFIAMOS EN ÉL 
~~ K EN CUALQUIER SITUACIÓN 



o 



Compartiendo la lección 



Confía en Dios siempre 

Ayude a sus alumnos a hacer un reloj de 
cartón. Pregunte a sus alumnos: ¿Cuál es su 
hora favorita del día? ¿Qué miden los relo- 
jes? (El tiempo en horas, minutos y segun- 
dos.) ¿Cuántas horas tiene un día? 
¿Cuántos días tiene un año? A veces pasan 
cosas en las que el tiempo parece correr 
muy lentamente. ¿Pueden pensar en algu- 
nas dificultades que podríamos enfrentar 
cada día? Anime a sus alumnos a responder. 

Reflexiones 

De tiempo a sus alumnos para que 
comenten, al preguntarles: ¿A quién pode- 
mos acudir cuando tenemos problemas o 
estamos pasando por tiempos difíciles? 
(Dios, Jesús.) ¿Cómo podemos estar segu- 
ros de que él nos ayudará? (Tenemos las 
historias de la Biblia que nos dicen cómo 
Dios ha ayudado a otros en el pasado.) 
¿Qué nos dice la Biblia acerca de Dios? 
(Que Dios nunca cambia.) Vamos a escribir 



en nuestro reloj 'Puedo confiar en Dios a 
toda hora". 

Pregunte a sus alumnos: ¿Con quién 
van a compartir su reloj? ¿Cómo le van a 
explicar a esa persona que ella también 
puede confiar en Dios? (Dios no cambia.) 
Al estudiar la Biblia aprendemos que Dios 
ha ayudado a muchas personas en el pasa- 
do.) Sí. Podemos confiar en él de la 
misma manera que los israelitas confia- 
ron también. Vamos a repetir juntos el 
mensaje de hoy: 

l — V ADORAMOS A DIOS 

V ,/ CUANDO CONFIAMOS EN ÉL 

^ EN CUALQUIER SITUACIÓN 



Clausura 

Pida a sus alumnos que formen un 
círculo y canten Al andar con Jesús" 
(Himnarío adventista, n° 238), como oración 
final. Pida a Dios que ayude a sus alumnos 
a confiar en él durante la próxima semana. 



Se necesitan: 

• paraguas o 
sombrillas 
para la mitad 
del grupo 

• dos o tres 
botellas rocia- 
duras con 
agua dentro 



Se necesitan: 

• platos de car- 
tón 

• broches para 
sujetar papel 

• tarjetas 

• marcadores o 
lápices de 
colores de 
cera 



LECCIÓN SIETE 65